El Tate Modern presenta una exposición retrospectiva sobre el trabajo de la artista japonesa Yayoi Kusama.
Las nueve décadas de vida de esta artista la han llevado de una aldea rural en japón a la escena del arte contemporáneo, con una carrera en la que ha innovado sus técnicas constantemente. Conocida por sus patrones de repeticiones de puntos, sus piezas abarcan pintura, escultura, performance e instalaciones y, según el curador y director en jefe de la colección internacional de arte del museo, Frances Morris, enriquecen el acervo del museo como pocas piezas lo podrían lograr.
Durante su estancia en la ciudad de Nueva York en la década de los 60, estuvo en contacto con artistas como Donald Judd, Andy Warhol, Joseph Cornell y Claes Oldenburg. Desde entonces Kusama se ha establecido a si misma como una extranjera en diferentes círculos y a diferentes niveles: como mujer en una industria controlada por hombres, como oriental en un contexto americano y con la sociedad en general al padecer desórdenes mentales de neurosis y obsesión, situación que se ve reflejada en su trabajo y razón por la cual, desde 1977, Kusama ha vivido voluntariamente en una institución psiquiátrica.
Sin duda, esta exposición es una oportunidad imperdible para los fans de la artista y para los que desean conocer más de su trabajo, ya que es la primera vez que se exhibe una recopilación de esta magnitud.
Fotos: especial
Texto: Gerardo H. Alcántara.
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